He escuchado a mucha gente definir Amsterdam con tres palabras: bicis, porros y putas. La primera vez que viajé a Amsterdam, allá por el 2006, aluciné con la cantidad de bicicletas que había por todos lados, nunca había visto tantas bicis juntas; sin embargo no vi ni porros, ni putas. Cuando volví del viaje de fin de semana, la gente con la que hablé lo flipó. Por aquel entonces yo ni siquiera había oído hablar del Barrio Rojo y no creí haber visto ninguno de aquellos coffeshop de los que hablaban mis compañeros de trabajo. Y es que Amsterdam tiene muchísimo más que ofrecer que todo eso.

He estado en Amsterdam bastantes veces, al vivir relativamente cerca, pero hacía mucho que no pasaba por esta hermosa ciudad. Ahora he vuelto para hacer algo que no había hecho aún en Holanda: correr.

Este 20 de octubre se ha celebrado la Media Maratón de Amsterdam, y me venía de lujo para añadir una capital más a mi lista de medias maratones.

En esta ocasión, al conocer de antemano la ciudad y vivir relativamente cerca, estuvimos a punto de ir y volver en el mismo día de la carrera, eso no nos hubiera permitido ni siquiera dar una vuelta por la ciudad. Al final, nos hemos dado cuenta de que era una paliza y hemos decidido pasar el finde en Holanda (y digo Holanda, porque no hemos dormido en Amsterdam, luego os cuento). Aún así, no nos ha dado tiempo de ver muchas cosas, con lo que la Medioguía de hoy será muy mini. Os voy a contar lo básico para que os hagáis una idea de qué cosas se podrían visitar, por si estáis pensando en hacer una escapada de fin de semana.

Debéis saber que Amsterdam es una ciudad muy grande y con mucha vida, siempre está pasando algo allí, con lo que los hoteles se llenan rápidamente. Cuando nosotros nos dimos cuenta de que la idea de ir y volver en el mismo día nos podría pasar factura a nivel de cansancio ya era demasiado tarde y no encontramos hoteles más o menos económicos. Así que como íbamos en coche, decidimos pasar la noche en Utrecht, que está solo a media hora de la capital. Esto nos impidió poder visitar nuevamente Amsterdam y poder disfrutar del día previo allí.

Sin embargo, el itinerario de la carrera recorría algunos sitios interesantes de la ciudad y pude apreciarlos desde la calzada, mientras trotaba.

Rijskmuseum o Museo Nacional de Amsterdam. Si os gusta el arte y visitar museos, no os podéis perder este espectacular e imponente museo, pues alberga una colección increíble, con las obras maestras más significativas de los maestros del Siglo de Oro neerlandés. Se pueden admirar obras de autores como Van Leyden, Vermeer, Rembrandt o Van Gogh, aunque también tienen presencia pintores de otros países, como Rubens o Francisco de Goya.

Rijskmuseum – fotografía de la organización TCS Amsterdam Marathon

Nosotros pasamos por la fachada a la altura del kilómetro 17, más o menos.

Cerca de este museo se encuentran otros como el Van Gogh Museum o el Stedelijk Museum Amsterdam.

Río Amstel. Seguro que habéis oído hablar de los canales de Amsterdam. Casi la tercera parte del país está por debajo del nivel del mar, de ahí el nombre Países Bajos ¿no?, con lo que toda Holanda se caracteriza por sus diques, sus molinos y sus canales, y la capital no se queda atrás. Todo el centro de la ciudad está plagado de canales, que hacen la delicia de los turistas y por los que se pueden realizar multitud de preciosos cruceros. El Río Amstel los cruza hasta su desembocadura. Nosotros corrimos a la orilla del canal más periférico, el Singelgracht y cruzamos el río por el Puente de Toronto, justo antes de pasar por el Rijskmuseum.

Río AMstel – fotografía de la organización TCS Amsterdam Marathon

Vondelpark. Es el parque más grande de Amsterdam. Tiene unas 48 hectáreas y es el pulmón de Amsterdam, ideal para dar un buen paseo andando o en bici y descansar del ajetreo de la ciudad, sobre todo si hace buen tiempo. En el año 1996 fue declarado Monumento Nacional, Rijskmonument en holandés, con lo que os podéis hacer una idea de lo importante que es. En verano se celebran conciertos y obras de teatro al aire libre aquí.

Vondelpark – fotografía de la organización TCS Amsterdam Marathon

Nosotros lo cruzamos cuando afrontábamos la recta final de la carrera. Los corredores que hacían la maratón lo cruzaron dos veces.

Zuidas Business District. Zuid significa sur en neerlandés, con lo que Zuidas se podría traducir como Eje sur. Es el districto financiero de la ciudad. Si os mola la arquitectura moderna, merece la pena darse un paseo por este barrio, pues contiene una gran variedad de edificios increíbles. Nosotros aparcamos los coches en un parking cercano al edificio denominado The Rock, diseñado por Erick Van Egeraat en el 2009, que nos dejó alucinando un poco.

The Rock. Erick Van Egeraat (2009)

Hasta aquí todo lo que pudimos ver mientras corríamos, pero Amsterdam tiene mucho más que ofrecer. Si vais a Amsterdam para pasar un fin de semana podéis hacer un montón de cosas. Pero debéis organizar un poco cada jornada para no perderos nada.

Lo primero que os recomiendo es que si vais en coche, lo dejéis aparcado en algún parking de la periferia, cuanto más lejos del centro más barato será, y os mováis por la ciudad en transporte público o, mucho mejor, os alquiléis unas bicicletas. Visitar la ciudad en bici, como un auténtico holandés es una pasada y superseguro porque la ciudad, y el resto del país, está muy bien organizado para las bicicletas y la infraestructura es impresionante. Si decidís no alquilar una bici y visitar la ciudad a pie, tened mucho cuidado y mirad siempre a ambos lados antes de cruzar una calle, pues os podéis llevar más de una sorpresa con alguna bici, o incluso con algún tranvía, que son bastante silenciosos.

Si llegáis a la ciudad en avión, el tren y el autobús (líneas 197 y N97, nocturno) son las opciones más económicas para llegar al centro, cuestan unos 5 euros.

Canales. Antes os he hablado del Singelgracht, que es el más exterior, pero hay otros mucho preciosos canales que no os podéis perder, como el Singel o el Herengracht, donde está la famosa casa de Ana Frank, que dicen que son los más bonitos de la ciudad. Os recomiendo que os deis un paseo por ellos y maravilléis con las fachadas de los edificios y las casas flotantes.

Canal Herengracht

Bloemenmarkt. El mercado de las flores, que está al final del canal Singel. Tiene más de 140 años y en él se venden todo tipo de flores, aunque los productos estrella y que mucha gente compra como recuerdo son los famosos bulbos de tulipán. Por cierto, si viajais a Amsterdan entre abril o mayo podréis visitar los campos de tulipanes en flor, que son espectaculares y están a unos 30 km de la ciudad.

Bloemenmarkt

Oude Kerk y Begijnhof. Si queréis ver edificios históricos y realmente antiguos, podéis acercaros a Begijnhof, que es un beateario del siglo XIV, en él se encuentra la Houten Huys, que es la casa más antigua y una de las dos únicas casas que conservan aún la fachada de madera de Amsterdam. La iglesia Oude Kerk es el edificio más antiguo de la ciudad, construido en 1302, su bóveda medieval de madera, las vidrieras, el órgano y sus pinturas del siglo XV son impresionantes.

Oude Kerk

Barrio Rojo. El famoso barrio de los escaparates donde las prostitutas lucen sus encantos bajo luces rojas es un espectáculo que merece la pena una visita, aunque también es la zona de la ciudad con más aglomeración de turistas, ya que además de los escaparates, teambién hay una gran cantidad de pubs y coffeshops, donde además de tomar un café, se puede fumar hachís o marihuana. También venden magdalenas, y otros dulces, con marihuana.

Barrio Rojo

Tal y como os lo estoy contando parece que este pudiera ser un barrio peligroso, pero nada más lejos de la realidad. La prostitución es una profesión legal en Holanda y las chicas pagan sus impuestos, la marihuana y el hachís son producto de consumo legal. Aparte de eso hay muchísimas cámaras de vigilancia para mantener la seguridad de todos.

Esos son los puntos de interés más básicos que no os podéis perder si vais.

Qué comer en Amsterdam

No os puedo hablar mucho de comida, porque no comí en Amsterdam, a excepción de una barrita energética que traía de casa y un plátano. Pero os puedo decir que en Utrecht probamos unas tapas típicas muy buenas que son bastante típicas:

Snacks en bar Kantien (Utrecht)

Bitterballen. Se parecen mucho a nuestras albóndigas, hechas con carne picada y caldo de carne. Se sirven calientes con una salsa de verduras y especias muy espesa y poco picante, que parece mostaza. Deliciosas.

Minifrikadellen. Que eran como croquetas hechas con carne de hamburguesa. Se servían con una salsa de mostaza.

Kaasvingers. Que literalmente significa dedos de queso y se parecen mucho a los que se comen en España, quizá no son tan típicos, pero estaban ricos. Ir a Holanda y no comer queso es sacrilegio, esta es otra posible forma de hacerlo.

Las probamos en un local llamado Kantien, que estaba bastante cerca del hotel. Ahora, intentando buscar el nombre completo del snack de queso, he descubierto que el restaurante es bastante popular y tiene muy buenas recomendaciones. Lo merece, el servicio y la comida fueron excelentes.

Ahora, si me lo permitís, os hablaré de la carrera.

Media Maratón de AMSTERDAM

Tenía mucha ilusión por correr en la capital de Holanda, pero al final ha sido un plato un poco agridulce. La ciudad no ha defraudado, por supuesto, llevaba ya 43 ediciones de esta masiva carrera, que ha reunido este año, en su 44ª edición a unos 47.000 corredores, y saben cómo organizarla. El problema es que yo he cometido varios errores y, evidentemente, he pagado las consecuencias.

Expo en el Estadio Olímpico – Gente buscando sus nombres en la lista de corredores

Esta carrera apareció en mi calendario de rebote, no estaba en mis planes, porque sabía que en estas fechas iba a estar muy ocupado, pero un amigo me comentó que otros dos colegas y él ya se habían apuntado, y no podía perder la oportunidad, porque correr con amigos en un evento así siempre es mejor que correr solo. Así que me apunté y, como había previsto, no pude entrenar todo lo que debiera. De hecho, desde la última media maratón (Reykiavík) en agosto he perdido semanas enteras de entrenamiento. El no ser previsor y reservar una habitación de hotel en la ciudad y tener que dormir en un hotel de Utrecht se queda en una mera anécdota comparado con el no haber entrenado lo suficiente.

Mi siguiente error fue intentar suplir mi falta de entrenamiento con un aumento de avituallamiento, tanto de líquidos como de geles. No sé si es que me tomé los geles muy rápido o el problema fue que no había entrenado con ellos anteriormente para acostumbrar al cuerpo, pero lo cierto es que a partir del kilómetro 16 empecé a sentir el estómago muy lleno y pesado y al poco rato sentí unos retortijones terribles que casi me hicieron parar (pero no lo consiguieron). Lo peor es que estos geles energéticos no impidieron que en el kilómetro 17 sufriera unos calambres musculares horribles en las piernas, principalmente en los gemelos, cosa que no había sufrido antes en una carrera. Los calambres me acompañaron hasta la meta. Hubo un momento en el kilómetro 19 en el que la pierna izquierda no quiso responder y se quedó completamente rígida. No podía articular el tobillo y di unas cuantas zancadas cojeando, hasta que poco a poco la tensión fue menguando. Debido a todo esto, mi ritmo de carrera bajó muchísimo y me dio la sensación de ir arrastrándome en los últimos kilómetros. Bueno, fue algo más que una sensación mía, porque en esos últimos kilómetros, muchos de los espectadores de la carrera que estaban a pie de calle vitorearon mi nombre (impreso en mi dorsal) cuando pasé destrozado delante de ellos, intentando darme ánimos y energía. La verdad es que cada vez que escuchaba mi nombre en la boca de un desconocido sentía que tenía un poco más de aliento para seguir luchando.

¡Y al final lo conseguí, llegué a la meta, donde estaban esperándome mis amigos! Ha sido, de lejos, el peor tiempo que he hecho en mi vida. Pero también ha sido una lección. ¡Las medias maratones no hay que tomarlas a la ligera! Hay que organizar mejor el viaje y la carrera, y por supuesto, hay que entrenar mejor, porque incluso podría haberme lesionado, cosa que, afortunadamente, no ha pasado.

La Medalla

Como os decía al principio, Amsterdam sabe cómo organizar este tipo de eventos. En ningún momento tuve la sensación de agobio por estar corriendo junto a 47.000 personas más. Tuve mi espacio personal para correr holgadamente en todo momento. Lo que sí me llamó la atención es que, para la cantidad de corredores que había, el volumen de espectadores parecía ser bastante bajo. Pero quizá tuviera algo que ver el hecho de que la maratón comenzó a las 10:30h y la media lo hizo a las 13:30h. Es posible que para cuando comenzó la media maratón ya hubiera gente cansada de ver pasar personas corriendo por la calle.

En cualquier caso, ha sido una experiencia inolvidable. Próxima parada: Lisboa.

ESTADÍSTICA

TCS Amsterdam Half Marathon

Fecha: 20 de octubre de 2019

Tiempo: 2 horas 18 minutos.

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