Fran Castillo

Mi segunda lectura sobre zombies: ‘Guerra Mundial Z’, de Max Brooks

Anuncios

Ya es paradójico, que alguien a quien no le gusta el género zombie, se dedique a escribir una reseña sobre un libro así. La verdad es que junto a Tiempo muerto, de Fran Castillo, son los únicos libros sobre zombies que he leído. Que leyera el de Fran tiene sentido pero, ¿y este segundo? Pues resulta que me lo recomendó un amigo, con el que comparto muchas veces gustos, que me ha hecho descubrir verdaderas joyas y lo más importante de todo… a quien tampoco le gusta el género zombie.

Llevado entonces por la curiosidad, me lancé a leer este libro que comienza a ser gordo (se acerca a las 500 páginas) con la mejor de las predisposiciones. Inicialmente, la manera de enfocarlo me encantó. Se podría denominar de novela “coral”. No hay un protagonista, ni antagonista (más que la propia enfermedad) ni persona principal en general. Bueno, salvo quizás el periodista, porque todo el libro es un compendio de entrevistas. Ha habido una pandemia originada en China (cualquier parecido con el Covid es pura coincidencia) que, como el propio término pandemia indica, se ha propagado por todo el planeta. Poco después de superar la humanidad esa enfermedad, un periodista decide entrevistar a unas cuantas personas significativas para intentar componer una imagen global.

Hablando con amigos escritores (entre ellos Fran) he aprendido en los últimos años a valorar el perfilado de un personaje. Pues bien, aquí el autor cambia de personaje a cada capítulo, con lo que tenemos decenas y decenas de personajes. Y no solamente hablamos de personas diferentes, estamos hablando de culturas diferentes, profesiones diferentes, en geografías diferentes de todos los continentes.

El libro empieza con el inicio de la pandemia en una aldea del interior de China. Con la visión de personas tan dispares como campesinos de la aldea y médicos. Nos cuenta cómo pese a las medidas gubernamentales profilácticas, la enfermedad se va propagando por bandas que trafican con personas. Se va expandiendo y vemos las medidas más o menos expeditivas y muchas veces sorprendentes que se llevan a cabo. En un ejercicio de algo como geopolítica-ficción se aventura a imaginar cómo reaccionarán diferentes zonas del planeta (sin limitarse tanto a países). Tenemos visiones de servicios secretos, políticos, militares… pero también de personas a pie de calle. Me impactó mucho el relato de una militar ingresada en un hospital psiquiátrico. También cómo se imagina la expansión por Europa, donde los vetustos castillos medievales experimentan un resurgir, como la aldea de Astérix y Obélix frente a los romanos.

Max Brooks

Sin embargo, nuevamente me ha fallado el final. Se limita a ser un superventas más, con muchas escenas de acción con prevalencia del poderío militar americano. Creo que le faltaron ideas. Muchas veces tengo esa sensación, como que muchos autores se lanzan a escribir sin tener pensado de antemano el final, y creo que es un error. Un buen final es fundamental para dejarte un buen sabor de boca. A veces pienso si no seré yo quién realidad me canso de leer el libro y lo veo muy negativo. Me gustaría ver si alguien más que lo lea se queda con la misma sensación.

Salir de la versión móvil